Archivo por meses: septiembre 2015

Acción Nacional frente al Estado democrático

Durante los doce años en que Acción Nacional tuvo en sus manos el Poder Ejecutivo demostró que no comparte la lucha por conquistar un Estado democrático de derecho. La corrupción siguió siendo un sistema estatal, la legalidad mantuvo su inmensa deficiencia, la administración pública fue prácticamente la misma, la relación de poderes empeoró, la Constitución sufrió varios golpes promovidos por el Ejecutivo con reformas contrarias a los derechos humanos, la policía y la procuración de justicia siguieron el mismo patrón anterior, el diálogo político siempre se produjo en medio de engaños, los altos sueldos y demás privilegios de los mandos se incrementaron, el poder se siguió usando para propósitos ilegítimos, la impunidad se mantuvo en los más altos niveles mundiales.

¿Cuál sería el propósito de que desde la izquierda se buscaran alianzas electorales con el PAN aunque fueran “casuísticas”? La respuesta no podría ser más que obtener posiciones de poder, puestos, pero, ¿para qué? En 1999 el PRD abrió con el PAN unas negociaciones para convenir un programa hacia el Estado democrático de derecho y para postular candidaturas comunes con el fin de realizar la transición a la democracia sin el PRI pues este partido, a toda evidencia, no estaba dispuesto a avanzar en esa dirección. Las negociaciones se rompieron luego de que el PAN se atrincheró en que Vicente Fox fuera el candidato común y, por tanto, rechazó la propuesta del PRD de que la candidatura saliera de una votación abierta de carácter popular. En realidad el PAN no estaba en la ruta de la transición al margen del PRI sino que buscaba ganarle a éste pero sin llegar a las reformas democráticas, como en los hechos se pudo comprobar sobradamente. La alternancia no es en sí misma transición democrática.

En efecto, el PAN triunfó con Vicente Fox en la elección del año 2000 pero las cosas no mejoraron desde el punto de vista de la democracia y del Estado de derecho. La PGR resolvió el no ejercicio de la acción penal por la trama conocida como Amigos de Fox luego de que el presidente se negara al nombramiento de un fiscal independiente. Lo mismo de antes y lo mismo de ahora: el poderoso es exonerado por sus propios secretarios. Mas también Fox perdonó a los que robaron mil millones a Pemex para la campaña priista. Así fue todo, desde el toalla gate hasta la colusión del PAN con el PRI que llevó al desafuero de López Obrador para impedir que fuera candidato en uno de los actos de poder más antidemocráticos de la historia contemporánea del país. Se reeditó, en suma, el mismo sistema de corrupción con su impunidad y su arbitrariedad.

Calderón fue algo peor pues le pegó a la Carta Magna e inventó normas contrarias a los derechos humanos, declaró una guerra antinarcóticos que no puede ganarse ni perderse, llevó al Ejército al lodazal de los atropellos contra delincuentes y no delincuentes, por unos cuantos dólares transó la aplicación de los planes de Washington en materia de narcotráfico, aumentó los privilegios de la alta burocracia y no intentó en absoluto perseguir la corrupción. En ese sexenio hubo un alarmante aumento del número de presos políticos en el país.

Aliarse hoy con el PAN para integrar “gobiernos de coalición” no es algo que pudiera inscribirse en el propósito de coadyuvar a una transición democrática sencillamente porque ya vimos la inviabilidad práctica de ese aliancismo. Moreno Valle es como Mario Marín, el góber precioso, y Yunes sería igual o peor que Duarte, por sólo poner dos ejemplos. La tesis renovada dentro del PRD en el sentido de que hay que detener al PRI con alianzas electorales con el PAN es como apoyar lo mismo que se rechaza. El cambio de siglas no es nada. Lo importante, lo principal, la conquista de un Estado democrático de derecho, seguirá postergado.

La perspectiva de la izquierda en unidad consiste en alcanzar el tercio mayor en las elecciones dentro de una amplia concertación de fuerzas progresistas. Ningún gobierno de coalición con PAN o PRI podría ser progresista, ya no digamos democrático y menos aún apegado a la legalidad. El PRD no tendría que pagar por el fracaso del PAN como fuerza democrática sino a costa de lanzarse por una cuesta. Con las alianzas con el PAN en realidad el PRD se haría inviable como instrumento de la democracia. Veremos pronto hasta donde se puede evitar un nuevo desbarranco.

Del nuevo laborismo al socialismo

Ha triunfado Jeremy Corbyn en la elección interna del Partido Laborista de la Gran Bretaña con casi el 60 por ciento de los votos. Este es un acontecimiento inusitado dentro del laborismo oportunista y conservador que ha prevalecido durante varias décadas.

El triunfo de un socialista dentro del laborismo británico debería ser algo normal porque ese partido es la versión socialdemócrata en el Reino Unido. Sin embargo, estamos frente a un acontecimiento que remueve la lucha política en tanto que los postulados de ese viejo socialismo vuelven a tener vigencia al menos dentro de las filas del Partido Laborista.

La derrota electoral y la forma en como ésta se produjo cimbró al Partido Laborista pero no a ese que existe en el parlamento, del cual ha formado parte Corbyn como disidente, sino al de la calle y al de los sindicatos. ¿A dónde ir con una política tan oportunista como la que fue impuesta durante varias décadas? ¿Es acaso tan fuerte el conservadurismo británico como para que el laborismo se le entregue prácticamente de cuerpo entero?

Durante la época de Tony Blair el nuevo laborismo convenció a una mayoría por cuanto que era un equilibrio conservador pero moderno, admitido por el partido en tanto que tenía el control del gobierno. Pero ubicarse en un conservadurismo corriente estando en la oposición no parece ser atractivo para los obreros y mucho menos para los jóvenes. Y así fue, al parecer. Centenares de miles de jóvenes se afiliaron al Partido Laborista, pagando tres libras, para poder votar sencillamente porque tenían un candidato a quien apoyar con plena convicción.

Jeremy Corbyn forma parte de la generación de la lucha contra la guerra de Viet Nam, es un consistente antibelicista. Es también un socialista ubicado en la crítica del laborismo conservador. Desde 1983 es miembro del Parlamento, ha sido reelegido ocho veces, lo cual le permitió ser una opción de liderazgo dentro de su partido cuando las cosas llegaron al extremo. Aquí hay toda una lección. En lugar de refugiarse en la vida privada Corbyn nunca renunció a hacer la crítica dentro de la cual se incluía a su propio partido. Su mantenimiento en el Parlamento le permitió ser visible, estar en la lucha política sin hacer a un lado sus propios planteamientos. Millones le conocen.

Desde el gobierno conservador se ha presentado el mayor rechazo a Corbyn. Él es ahora una amenaza contra la seguridad nacional según el ministro de Defensa y el mismísimo primer ministro de la Gran Bretaña, David Cameron, quien  ha quedado como un troglodita de la política europea, aunque no sea por primera vez. ¿Cuáles son los puntos? La OTAN carece de justificación. El andamiaje estratégico nuclear británico carece de sentido. Todo eso es demasiado caro para un país que requiere fondos para defender la salud y la educación públicas. Corbyn quiere además que el fisco cobre un mayor porcentaje sobre el ingreso de los multimillonarios. Nada nuevo, pero sí muy repudiable para quienes dominan la política británica… por ahora. La prensa de derecha se le ha echado encima porque no cantó el himno nacional (“God save the Queen”) en una ceremonia, lo que ha sido interpretado como una falta de respeto a la reina aunque no haya dicho absolutamente nada. Así seguirán a cada paso porque le temen a Corbyn como a nadie.

Hay algunos temas en los cuales los torys siguen dando fuerza a Corbyn. Restricción de huelgas al estilo México y fuga de la Unión Europea. La nueva dirección laborista, con su gabinete sombra que tiene mayoría de mujeres, va a dar la pelea en todos los terrenos al gobierno conservador de Cameron. Ya era hora. Mas el liderazgo de Corbyn tendrá algunas repercusiones en Europa. Es verdad que faltan más de tres años para las elecciones pero la existencia en Gran Bretaña de una fuerte oposición, clara en sus planteamientos, veraz, predecible, firme y sensata, es también una oportunidad para Europa en tanto que forma parte de un fenómeno que está atravesando al viejo continente. Veremos el domingo próximo cómo les va a los griegos.

Iguala: más preguntas que respuestas

Otra vez se abrió el debate sobre la tragedia de Iguala. Gracias a los expertos organizados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el gobierno ha tenido que admitir que debe seguir investigando todo. La cuestión no sólo consiste en lo frágil de la versión de que los 43 estudiantes desaparecidos hayan sido asesinados y cremados en el basurero de Cocula, producto de confesiones de detenidos que no son ya la reina de las pruebas. También existen muchas lagunas, acontecimientos soslayados o de plano ignorados por el Ministerio Público.

En el informe presentado por la comisión creada por el PRD para redactar un informe político sobre Iguala se descalifica la “verdad histórica” de Murillo Káram en varios de sus puntos. La versión del basurero de Cocula no es tratado en ese informe porque todos elementos siguen ocultos para el público y sólo los pudo consultar el grupo de la CIDH. Pero todo lo demás está mal. El autobús que dio vuelta a la derecha al salir de la estación en Iguala. Los autobuses que se siguieron de frente y que fueron atacados por la policía municipal. ¿Por qué? Nada de esto se explica en la “verdad histórica”.

El reporte del PRD también recoge las declaraciones de agentes policiales y estudiantes rendidas ante el Ministerio Público de Guerrero al día siguiente de la tragedia. Ahí se relatan las agresiones de los policías, los muertos, los heridos. Ahí aparece el bloqueo final de la calle por donde transitaban los autobuses a una cuadra de la salida a la carretera y la lluvia de balas que mataron a varios jóvenes. Ahí aparecen los militares y los policías federales. ¿Por qué tanto interés en que no abandonaran Cocula unos autobuses? La PGR no da cuenta de nada de esto.

Más que una explicación sobre los hechos, lo que hizo Murillo en su informe fue un ocultamiento de actos y situaciones. Sobre los militares, el entonces procurador sólo dijo que nadie estaba inculpando a los soldados, lo cual era cierto, pero ¿por qué no explicó que varios militares salieron de su cuartel y fueron a los lugares de los hechos? A la fecha, el mando del Ejército no ha querido dar ningún informe sobre la noche del 26 de septiembre de 2014 y la madrugada del día siguiente. Es como si las fuerzas armadas fueran fantasmagóricas pues no le rinden cuenta a la sociedad cuando se han atropellado derechos humanos. Al respecto, dice la Constitución que la protección más amplia corresponde a las personas cuando se deben interpretar los derechos humanos. Hay que poner por delante a la gente y nunca a entes públicos o privados. No puede haber protección a agentes para que no rindan informes castrenses o de seguridad pública cuando de por medio están los derechos humanos. Esto no lo quiere entender Peña Nieto, lo cual es condenable.

La autoridad está obligada a averiguar todo y a informar todo. No debe ocultar nada. ¿Por qué lo hace? Esta es la pregunta más interesante.

A propósito de los ocultamientos, hay periodistas que les encanta que les oculten información y se enfadan cuando alguien dice que la autoridad no ha dicho todo o que lo dicho es erróneo. Algunos han escrito que el informe de los expertos es falso o probablemente falso, en especial las conclusiones de un especialista en fuegos de apellido Torero. Este perito dijo que no era necesario ir a Cocula pues lo que debía analizar estaba en el expediente que le enviaron. Sin embargo, fue, dijo, a corroborar algunos datos. Su conclusión no corresponde con las confesiones de uno o dos detenidos, pero hay periodistas que defienden la prueba confesional y afirman que en Cocula participaron 100 peritos mexicanos que ahora están siendo rebatidos por un solo perito peruano. ¡Qué ofensa al país!

De la cúspide al infierno

A toda demostración, el gobierno de Peña Nieto es una regresión política. A partir de la gran obra neoliberal antidemocrática que fue la reforma constitucional en materia de energía, el sistema se ha ido cerrando. La Suprema Corte negó la consulta popular y asestó un golpe a la soberanía como ejercicio de derechos; eso fue producto de una consigna vergonzosa sobre los ministros. Se consumó el fraude electoral de tercer piso fraguado en el INE y confirmado en el Tribunal Electoral para dotar a Peña de una mayoría espuria de diputados; ese fue un aturdidor golpe contra el dictado de los votantes promovido con éxito por el gobierno de Peña como en los peores tiempos.

Lo característico de estos dos lances contra la democracia y los derechos políticos del pueblo es que el Poder Ejecutivo logró utilizar al otro poder, el judicial y a una institución independiente, el INE, para gobernar. Esta es una forma propia del viejo sistema político mexicano: la supeditación de todas las instituciones al presidente de la República.

El malogrado Pacto por México era una forma precisamente limitativa del poder presidencial que requería la búsqueda de acuerdos con las oposiciones pero sin colaboracionismo. Pero con la reforma energética que no estaba en el Pacto, el poder Ejecutivo puso término a la relación de negociación simultánea con los dos principales partidos opositores y se lanzó a retomar el dictado político como método de gobierno.

Ha sido una afrenta al sistema republicano de rendición de cuentas la escandalosamente ridícula ceremonia en Palacio Nacional el 2 de septiembre, con la presencia de los presidentes de las cámaras que son miembros de partidos de oposición pero que fueron orillados a abandonar sus palacios para acudir al del presidente a un acto extralegal, caricatura de la vieja parafernalia presidencialista. El gobierno habla al gobierno y rinde cuentas a sí mismo. Así era antes aunque entonces se hacía dentro de la sede del Poder Legislativo.

Los gobernadores, como en los viejos tiempos, pagaron inserciones en los diarios para saludar el tercer informe de gobierno, pero fueron todos, priistas, panistas, perredistas, aliancistas, en un acto nada civilizatorio sino propio de la vieja barbarie política mexicana, la de la cargada, aquella que hizo de uso común la lambisconería ignominiosa hacia el presidente.

Los cambios políticos en la sociedad mexicana, aquellos que arrojan un respaldo minoritario al gobernante en turno, los que han generado una masa millonaria de ciudadanía que enjuicia a los políticos y mucho más al poder Ejecutivo, se encuentran bajo el desafío de un presidente recién llegado, como todos, que se propone desde la cúspide restaurar las señas básicas del viejo poder priista y cree que lo está logrando.

Lo que Peña hace es retar a la conciencia democrática del país. De la cúspide en la que se siente ubicado como presidente bajará pronto hasta el infierno del desprecio nacional. Es cosa de un poco más de tiempo. Lo vemos ya en las encuestas que arrojan muy pobres resultados para el gobierno. Esa tendencia seguirá porque, sencillamente, México no va a admitir la involución al priismo como sistema. Por más que se apliquen represalias a los periodistas que tocan ciertos temas y sean defenestrados como en viejos tiempos, todos los demás, los sometidos a la autocensura, quienes conocen sus propios límites según la aplicación de las pautas oficiales, saben de sobra que eso no durará mucho tiempo, que pronto cederá ante la acometida ciudadana como ya antes ocurrió.

De la cúspide al infierno no hay distancia. Es casi el mismo lugar. Quien se siente ubicado muy arriba para someter a casi todos, en México está muy equivocado porque en realidad ya está pisando suelos del infierno, terrenos  del desprecio popular.